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© M del Pilar Perales Viscasillas, 2001. This text may not be reproduced without the permission of the author.

extracto de

El CONTRATO DE COMPRAVENTA INTERNACIONAL
DE MERCANCIAS (Convención de Viena de 1980)

M del Pilar Perales Viscasillas
Profesora Titular de Derecho Mercantil
Universidad Carlos III de Madrid

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CAPITULO II. AMBITO DE APLICACION

Para que la Convención de Viena se aplique a un contrato de compraventa internacional de mercaderías, es necesario la concurrencia de varios criterios como ya se deduce de la materia regulada: ha de tratarse de una compraventa, que sea internacional, que sea de mercaderías y que además no exista ninguna exclusión ya por virtud de la autonomía de la voluntad de las partes, ya porque la Convención misma excluye determinadas transacciones o tipos de mercaderías de su ámbito de aplicación.

130. Internacionalidad (Artículo 1)

Existen dos formas por las que la Convención de Viena puede devenir territorialmente aplicable: uno, cuando se trate de un contrato entre partes que tengan sus establecimientos en Estados diferentes que sean contratantes (art.1.a CNUCCIM); dos, cuando las normas de Derecho internacional privado prevean la aplicación de la Ley de un Estado contratante (art.1.b CNUCCIM).

1) Aplicación directa (art.1.1 a))

La aplicación directa de la Convención se produce cuando ambas partes contratantes tienen sus establecimientos en Estados diferentes, que sean parte de la Convención. Así por caso, un empresario español compra 1000 máquinas a un empresario argentino; a falta de otro acuerdo en contrario, la Convención de Viena devendrá aplicable al contrato porque tanto España como Argentina son Estados parte de la Convención. A estos efectos debe recordarse que para determinar la aplicación de la Convención es irrelevante la nacionalidad de las partes (art.1.3 CNUCCIM). Lo importante es que los establecimientos radiquen en Estados parte diferentes, aunque las partes contratantes a la hora de celebrar el contrato se encuentren situados en el mismo país (con todo ese momento sí será importante al objeto de determinar la aplicabilidad de la Convención, ya que en ese momento las partes contratantes han de tener sus establecimientos en Estados diferentes (art.1.2)). No existe en la Convención una definición de establecimiento, pero sí se indica qué establecimiento prevalece sobre el otro cuando una de las partes tiene más de un establecimiento. El establecimiento que determinará la internacionalidad del contrato será el que guarde la relación más estrecha con el contrato y con su cumplimiento, habida cuenta de las circunstancias conocidas o previstas por las partes en cualquier momento antes de la celebración del contrato o en el momento de su celebración (art.10 CNUCCIM). El establecimiento determinante de la internacionalidad del contrato ha de ser un establecimiento permanente. [1] Nótese aquí como la nota de permanencia se deriva mejor de la versión oficial española ("establecimiento") que de la inglesa ("place of business"). En definitiva, parece que la noción jurídica de establecimiento deberá buscarse en el Derecho nacional que resulte aplicable conforme a las normas del conflicto de leyes. Por último indicar que de conformidad con el art.1.2 CNUCCIM, no se tendrá en cuenta el hecho de que las partes tengan sus establecimientos en Estados diferentes cuando ello no resulte del contrato, ni de los tratos entre ellas, ni de información revelada por las partes en cualquier momento antes de la celebración del contrato o en el momento de su celebración.[2]

2) Aplicación indirecta (art.1.1 b))

Es posible que aun existiendo sólo un Estado contratante, la Convención devenga aplicable si las normas del derecho internacional privado señalan la aplicación de la Ley de un Estado contratante. Por ejemplo, si un empresario español contrata la venta de una tonelada de naranjas a un empresario inglés, la Convención sólo se aplicará si las normas del derecho internacional privado remiten a la ley del Estado contratante, en este caso España. Esta regla, que claramente supone una amplicación de la esfera aplicativa de la Convención, tiene, sin embargo, una excepción: la de aquellos Estados que hayan hecho la reserva del art.95 CNUCCIM.[3] El efecto de la reserva es que la aplicación de la Convención por virtud del art.1.1 b) es como si no existiera para esos Estados que han decidido hacerla. Así por caso, EEUU ha hecho uso de esa reserva, por lo que si un empresario de ese país contrata con uno del Reino Unido, la Convención no se aplicará y ello aunque las normas del derecho internacional privado remitan al derecho estadounidense.

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134. Otras formas de aplicar la Convención

Existe una cierta tendencia por parte de los tribunales arbitrales por aplicar la Convención aun cuando no se den las condiciones de aplicabilidad que se mencionan en el art.1 CNUCCIM. Ello se hace sobre la base de entender que "las disposiciones de la Convención de Viena representan las características generales del derecho de compraventa en todos los sistemas legales" [37] o que son usos de comercio relevante.[38] En definitiva, se trataría de la aplicación de la Convención de Viena como Lex Mercatoria.[39]

Otra posible forma de entender aplicable la Convención de Viena es mediante la incorporación por referencia. Así por ejemplo la Cámara de Comercio Internacional en su Modelo para contratos internacionales (mercancías manufacturadas que se revenderán),[40] establece en las condiciones generales que las cuestiones que no estén expresa o implícitamente resueltas por el contrato (las condiciones generales que se ofrecen por la propia ICC y las condiciones particulares que las partes establezcan) se gobernarán por la Convención de Viena y, en su defecto, por la ley del país donde el vendedor tiene su establecimiento.

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CAPITULO II FOOTNOTES

1. Así la doctrina: ENDERLEIN y MASKOW, p.71; Franco FERRARI, The Sphere of Application of the Vienna Sales Convention, Den Haag, The Netherlands: Kluwer Law International, 1995, pp.9-10.

La jurisprudencia francesa decidió en la sentencia de la Cour dappel de Paris, 22 abril 1992 (Francia) (PACE) (UNILEX) la aplicabilidad de la Convención a una compraventa entre un vendedor alemán y un comprador francés, teniendo el alemán una sucursal en Francia. A estos efectos entiende que: "le bureau de liaison na pas de personnalité morale propre, quil sagit dun simple agence commerciale installée en France".

2. Por ejemplo, como señala el comentario de la Secretaría al actual art.1, 9, cuando ambas partes aparentemente parecen estar situadas en un mismo Estado, pero una de las partes actúa como un agente de un empresario situado en otro Estado sin revelar esta información, la Convención no se aplicará.

3. Vid. sobre la misma infra Capítulo VIII, apartado 195.

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37. ICC 7153/1992 (Austria) (PACE) (UNILEX). Comentarios por Miguel CHECA MARTÍNEZ, Revista de la Corte Española de Arbitraje, 1992, vol.8, pp.249-252; Dominique HASCHER, Journal du Droit International, 1992, n4, pp.1005-1010); y James CALLAGHAN, "U.N. Convention on Contracts for the International Sale of Goods: Examining the gap-filling role of CISG in two french decisions". The Journal of Law and Commerce, 1995, vol.14, n2, pp.195-200.

38. ICC 5713/1989 (PACE) (UNILEX); ICC 6149/1990 (PACE) (UNILEX), donde el tribunal arbitral indica que en ese caso no puede aplicar las disposiciones de la Convención de Viena como Lex Mercatoria al no contener la Convención solución alguna aplicable al conflicto en cuestión. El Tribunal de reclamaciones entre Irán y los Estados Unidos de América, laudo de 28 julio 1989 (PACE) (UNILEX), ha indicado que en el artículo 88 CNUCCIM aparece reflejado el reconocido derecho internacional para los contratos mercantiles.

Por su parte, el laudo de la ICC 7331/1994 (PACE) (UNILEX) aplica la Convención de Viena al entender que en el caso en cuestión ese texto representa los principios generales de la práctica comercial internacional, incluyendo al principio de buena fe.

39. Vid. FERNÁNDEZ DE LA GÁNDARA y CALVO CARAVACA, El contrato de compraventa, 46, pp.175-176, quienes son contrarios a una aplicación así.

40. The ICC Model International Sale Contract (Manufactured Goods Intended for Resale). ICC Doc. n470-9/16 (Final Draft, 17 March 1997).

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Pace Law School Institute of International Commercial Law - Last updated December 27, 2001
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